 
LA TRAMPA PSEUDO-CIENTIFICA DE LAS PRUEBAS IN
VITRO APLICADAS A LOS ELEMENTOS ACTIVOS DE LAS PLANTAS MEDICINALES".
Por Dr. Jorge López Salgado Existen
muchos trabajos etiquetados como "científicos" que rechazan las propiedades
terapéuticas de algunas plantas que durante siglos han demostrado sus resultados
curativos. ¿COMO Y POR
QUE EXISTEN ESTAS INCONGRUENCIAS? El método establecido
como "científico" por los intereses comerciales de la industria químico-farmacéutica,
tiene muchas y variadas limitantes, por mencionar una de ellas, podemos citar
el hecho de que las pruebas "in vitro" pueden dar resultados muy opuestos
a los efectos curativos de las plantas dentro del organismo, ya que no es lo mismo
un recipiente de vidrio que un órgano humano. Y la supuesta
cientificidad de las puebas "in vitro" se limita al ámbito de los conocimientos
y métodos alopáticos; con lo cual se ignora la realidad de la ciencia médica homeopática
y se descartan a priori las verdades de las relaciones frío-caliente de los principios
fitoterapéuticos. Y se cierran los ojos al hecho de que todavía existe una enorme
cantidad de misterios incomprendidos en torno a la fisiología del cuerpo humano,
sobretodo en el ámbito inmunológico. Una caja de vidrio
jamás será lo mismo que un cuerpo humano y un caldo de cultivo no es lo mismo
que un órgano humano vivo. ¿Qué tan científico puede ser considerar que un recipiente
inerte conteniendo un caldo de cultivo es igual a un ser vivo? Con claridad podemos
entender que la proposición resulta tonta. Por lo tanto
podemos entender que las pruebas in vitro únicamente son válidas dentro de un
recipiente de cristal, pero esos resultados no son totalmente válidos para la
acción curativa de las plantas dentro del cuerpo humano. ¿POR
QUE LA REALIDAD CURATIVA DE MUCHAS PLANTAS ES NEGADA POR LOS RESULTADOS DE LAS
INVESTIGACIONES DE LABORATORIO?
Pues es debido a
que el método que la industria de la salud ha impuesto como "verdad científica"
adolece de severos errores. Donde la motivación profunda e inicial de esos errores
metodológicos así como la intensión de perpetuarlos se encuentra en los intereses
económicos y el afán de lucro, que es la motivación básica de cualquier buen negocio
o empresa seria. El primer objetivo de la industria es
obtener ganancias y la salud solamente es el medio, el campo a ser explotado para
hacer crecer a la empresa. La industria químico-farmacéutica
se interesa únicamente en los efectos de los principios activos, es decir en aquella
parte de la planta que puede ser aislada para poder patentarla y explotarla comercialmente.
Como las plantas medicinales no pueden ser patentadas, no resultan de utilidad
financiera para la industria, sino todo lo contrario, se convierte en una competencia
que les puede mermar sus ganancias. En muchos casos el
efecto curativo lo proporciona todo el conjunto de la planta, que puede llegar
a incluir varias decenas de principios activos, muchos de los cuales multiplican
sus beneficios al estar juntos o mezclados con los de otros vegetales, lo que
se conoce como la acción sinérgica entre sus diferentes principios activos. Por
lo tanto, una vez que se trata de "exprimir" el principio activo y no
lo logran en sus laboratorios como para poder ser explotado, se deshecha. Cuando
falla el sistema que le conviene al proceso industrial, en lugar de buscar la
verdad curativa, se prefiere negar todas las propiedades terapéuticas de la planta
para desprestigiar a la competencia, porque así conviene a sus intereses comerciales. Siempre
debemos recordar que cuando un laboratorio o institución pública de investigación
informe que no se pudo probar con sus métodos la acción curativa de alguna planta,
solamente está haciendo referencia a su ineficiencia y a su incapacidad de experimentación
para ampliar los horizontes a los que la han sujetado los intereses comerciales
de la industria farmacéutica. Ya que sus "pruebas" son tendenciosamente
limitadas dando como resultado la elaboración de mentiras con validación científica,
mentiras con el aval "moral" de instituciones públicas que deberían
servir al pueblo más que a la industria. ¿SE PUEDEN MENCIONAR
ALGUNOS EJEMPLOS? Un buen ejemplo que puede utilizarse
es el de las observaciones realizadas por Eugenio Martínez Bravo y Dora Martínez
Olivares, honestos investigadores mexicanos de la Universidad Autónoma de Zacatecas,
que compararon los efectos "in vitro" y también en vivo de las plantas
medicinales conocidas con los nombres comunes de: Sangre de Grado y Estafiate. La
"Sangre de Grado" no tiene efectos bacterianos ni antibióticos contra
los estreptococos en un cultivo "in vitro", pero en te, en extracto
o en microdosis ha demostrado ser muy efectiva contra una muy amplia gama de infecciones
de la cavidad bucal. El "Estafiate" también
ha recibido los embates del método pseudocientífico de las pruebas "in vitro",
ya que de acuerdo a sus muy particulares resultados, informan a la población de
que no sirve el estafiate para combatir padecimientos infecciosos, postulando
así una mentira que se opone a la realidad de los miles de casos en que se han
curado problemas infecciosos y virales. Para servir a
sus intereses comerciales, la industria de la salud ha propiciado y fomentado
la creación de lo que podríamos llamar "El Arte del Engaño Científico". Pero
siempre deberemos recordar que la industria químico farmacéutica carece totalmente
de autoridad moral para calificar o descalificar a la medicina de la competencia.
Es decir que por obligación comercial siempre atacará o tratará de desacreditar
a todas las formas científicas de la medicina alternativa: Homeopatía, fitoterapia,
acupuntura, curandería, cromoterapia, y todo lo que vaya surgiendo en el avance
científico de la salud, fuera del marco de la industria química. Porque
por simple razón lógica va a defender sus intereses comerciales a sangre y fuego
y siempre estará dispuesta a invertir muchos millones de dólares en publicidad
indirecta para desprestigiar a todas aquellas formas curativas que pueden disminuir
sus ventas y ganancias. ¿HAY QUE DEJAR DE USAR LA MEDICINA
ALOPATICA? Ningún recurso terapéutico debe descartarse
cuando de lograr la salud se trata. Es recomendable usar los productos elaborados
por la industria químico farmacéutica que han probado su efectividad, también
es cierto que en igualdad de circunstancias hay que usar las medicinas alternativas
de probada eficacia. Como al ser humano no se le puede
engañar todo el tiempo, en la actualidad la población recurre en un número cada
vez mayor a las medicinas alternativas y regresa al uso tradicional de las plantas
curativas. ¿QUE REACCION SE ESPERA POR PARTE DE LA INDUSTRIA? La
primera y más sana reacción esperada es que la industria extienda su dominio comercial
hasta el ámbito de los productos naturistas y otra es que tendrá que comprar la
voluntad de los legisladores de cada país para prohibir legalmente las prácticas
médicas alternativas y tradicionales, así como la comercialización de las plantas
y extractos curativos. Esperemos que eso no suceda en los países pobres, donde
la medicina tradicional y alternativa es la fuente más barata de servicios para
la salud. |